película de 1968 dirigida por William Wyler
Funny Girl (en Hispanoamérica, La Graciosa y Chica rara; en España, Una chica divertida) es una película musical de 1968 dirigida por William Wyler y basada en la obra teatral homónima de Isobel Lennart. El filme es especialmente recordado por ser el debut en el cine de Barbra Streisand, con el papel que la había hecho famosa en los teatros de Broadway (Nueva York) y Londres. Tuvo su secuela en Funny Lady de 1975.